martes, 2 de diciembre de 2008

Dr. Jekyll y Mr. Hyde


Antes que nada, Fafi nuestro (Lunes y Jueves) más sentido pésame.
Me ha gustado encontrarme en el velatorio a la gente.
Me explico:
No es que me haya alegrado de lo de Fafi, pero hoy en día tiene que suceder lo que tiene que suceder para ver a unas personas que hacía tiempo que no había visto y a otras que veo cada partido.

De las primeras, me he alegrado un montón de ver a Alberto, Berto, Rafa y Pedro.

Me gusta hablar con ellos ahora que no están yendo a jugar (Será por eso que me gusta hablar con ellos), pero ha quedado algo, que me alegra de verlos, aunque sea en lo que desgraciadamente nos tenemos que ver, por lo menos hasta que uno de nosotros sea el protagonista. Espero que la próxima vez sea el 19 de este mes que será en la cena de fin de año de nuestro club.

El título de esta crónica viene por lo que veo todos los lunes y jueves jugando. Y mi pregunta es ¿Cómo es posible que seáis cojonudos fuera de la cancha y dentro seáis unos frustados? Perdón, quise decir, diferentes.

NO vale todo por ganar, no vale todo en nombre de que el fin justifica los medios, no vale poner de mala lecha a la gente simplemente por alimentar nuestras frustaciones, NO vale....... NO vale....

Lo que VALE es llegar a jugar e intentar pasar un rato de putisima madre aún a costa de nuestro ego. ¿Pero quién le pone el cascabel al gato?

¿Cómo le explicas a esta gente que no llegarán a jugar con Messi? ¿Cómo le explicas a esta gente que Guardiola no cuenta con ellos? ¿Cómo le dices a esta gente que si no han llegado a jugar al fútbol ha sido porque son malos? Bueno para no herir susceptibilidades, no han llegado a jugar al fútbol porque han tenido mala suerte.

Me encanta lo que dice mi amigo Suso Cebral. El ve los partidos del Barcelona en pantalón corto, por si acaso Guardiola le dice que caliente.

Soy un proselitista empeñado en que más vale una carcajada los lunes y jueves, que ganar.

De toda formas, todos ya estamos encuadrados. Según nosotros, somos unos fenómenos, pero lo importante es como nos ven los demás.

Claro está. Cómo nos ven los demás con respecto a ellos.

A tomar por culo las disquisiciones, buenas noches y sed felices.

Esa es una despedida normalita. La original, la genuina, la auténtica es:

A tomar por culo las disquisiciones, buenas noches y que cada uno cargue con sus frustaciones.
Pero, coño, no nos hagas participe a los demás.

Hoy hace cuatro años Marcial se nos fue, Jorge seis y Sixto ocho.

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